El cerebro nos engaña

11 Abril 2017

Hace ya algún tiempo, el neurobiólogo Steven Rose, apadrinó esta idea, que relata muy bien el funcionamiento real de nuestro cerebro con respecto a los recuerdos.

Básicamente, parte de la idea de que nuestro cerebro necesita elucubrar para sobrevivir. Eso significa que cuando tiene cierta información, crea una historia en torno a ella, para que tenga sentido.

Literalmente decía que:

Recordamos cosas y podemos estar seguros en nuestra mente de que estas cosas realmente nos pasaron, pero si lo comprobamos con los hechos históricos, no es necesariamente cierto. Cada vez que recordamos lo reconstruimos biológicamente.

El "autocompletado" del proceso de percepción visual

Un ejemplo clásico de que no debemos fiarnos al 100% de nuestro cerebro, es el relacionado con la percepción visual, y de cómo nuestro cerebro, en ocasiones transforma lo que vemos, como en el caso de las ilusiones ópticas.

Digamos que, en estos casos, el cerebro vuelve a completar con información de su propia cosecha para que tenga sentido lo que percibimos y sea más sencillo el almacenamiento y recuperación. A este proceso también se le llama “codificación”.

De hecho, a pesar de estas limitaciones a nivel perceptivo, nuestro cerebro es capaz de obtener una imagen muy aproximada de la realidad con unos recursos relativamente escasos.

Los magos e ilusionistas son grandes conocedores de ello, y explotan esos huecos que nuestro cerebro no es capaz percibir y procesar.

 

Las lagunas del proceso de almacenamiento y recuperación de la memoria

Por la neurociencia hoy sabemos que lo que estamos haciendo al acceder a la memoria a largo plazo, es: accederlas, recordarlas y volverlas a almacenar, y que este acto de retirarlas del almacenamiento y volverlas a almacenar las cambia. Cada vez que accedemos a una memoria la estamos cambiando, a veces de manera ínfima, pero a veces de manera muy sustancial.

De hecho, se han hecho una serie de trabajos que demuestran que la memoria se puede alterar. Incluso que la manera de hacer una pregunta puede variar la memoria de una persona.

Las memorias no son fidedignas y desde la neurociencia incluso se está argumentando que debería dejarse de utilizar el testimonio de testigos, porque prácticamente no tienen valor; no representan la realidad tal como ocurrió. Y sucede lo mismo con la memoria autobiográfica, con cosas que nos pasaron a nosotros.

 

¿Cada uno percibimos una realidad diferente?

El hecho de que el cerebro nos engañe no quiere decir que nos engañe a cada uno de una manera diferente. Existen diferencias individuales, pero la circuitería básica es común a todos. Todos somos engañados, pero todos experimentamos un engaño similar.

 

REFERENCIAS:

  1. Steven Rose - El cerebro nos engaña.
  2. El Cultural - El cerebro nos engala.
  3. Blog "Cosas del Cerebro" de Pilar Quijada en ABC - "El Cerebro nos engaña". 
  4. Entrevista a Susana Martínez Conde - "Nuestro Cerebro no nos permite ver la realidad tal y como es".
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