La orientación espacial

18 Noviembre 2019

Saber dónde estamos, qué posición tenemos respecto a nosotros mismos o respecto a otras personas, o saber dónde se encuentra un objeto en relación a un punto determinado...

 

... Son conocimientos y habilidades que adquirimos desde muy pequeños durante el desarrollo de las capacidades de orientación espacial.

La primera definición que encontramos de orientación en el Diccionario de la Lengua Española es “acción y efecto de orientar u orientarse”. A su vez, orientar se define como “fijar la posición o dirección de algo respecto de un lugar, especialmente un punto cardinal”.

Las definiciones nombradas reducen el significado de la habilidad de orientación a la localización respecto a un lugar. Es cierto que saber localizar un punto en un mapa, y saber ubicarnos en él, es esencial aunque también podemos añadir a la definición la capacidad de conocer la propia posición del cuerpo en el espacio o respecto a uno mismo.

La orientación espacial es una habilidad natural en los seres vivos que permite conocer y determinar la posición del propio cuerpo en relación al espacio. Esto nos permite movernos con libertad por el mundo y realizar actividades como escribir o movernos por una ciudad.

La orientación espacial es esencial para la exploración y descubrimiento del mundo que rodea a una persona. Los niños aprenden quiénes son a través de esta exploración y los adultos aprenden y se involucran en el contexto en el que viven.

La importancia de adquirir esta habilidad la podemos observar en el ámbito escolar donde se define el aprendizaje de la orientación y la representación espacial como una capacidad que permite describirse a uno mismo en relación a un objeto situado en el espacio, siendo capaz de realizar desplazamientos en los diferentes ejes, izquierda-derecha, delante-detrás, o arriba-abajo.

 

Desarrollo del concepto de orientación espacial

En el siglo pasado, el investigador sobre el factor físico del espacio McGee (1979) definió la orientación espacial como “la comprensión de la disposición de elementos con un patrón de estímulo visual, la aptitud de no confundirse cuando se cambia la orientación de una configuración espacial, y la habilidad de determinar la orientación espacial con respecto al propio cuerpo” (Gonzato y Godino, 2010).

McGee también propuso una serie de habilidades que estaban directamente relacionadas con la orientación espacial. Estas eran:

  • Conocer y establecer las relaciones entre objetos dentro de un espacio.
  • Conocer las relaciones entre objetos teniendo en cuenta la orientación del propio cuerpo que es esencial para la comprensión espacial.
  • Reconocer elementos como únicos aunque sean vistos desde diferentes ángulos y perspectivas, o cuando el objeto está en movimiento.
  • Conocer las características físicas de objetos y contextos para no equivocarse cuando las características espaciales varía.
  • Ser capaz de percibir y comprender modelos sobre el espacio y poder mantener la orientación en relación a otros objetos dentro del mismo espacio.

Algunos años después de los estudios realizados por McGee, otros investigadores propusieron otra definición y características más adecuadas a lo que se entiende por orientación espacial.

Por ejemplo, se ha propuesto que lo esencial de la habilidad de orientación espacial era la formación de imágenes visuales y la transformación de estas imágenes para comprender el espacio. En este caso, los procesos que estarían implicados en las tareas espaciales son la representación visual, la manipulación de objetos, el conocimiento y movimiento del cuerpo, entro otros.

 

Cómo mejorar la orientación: Tareas para el desarrollo de la orientación.

Desde los primeros años de vida y, sobre todo, durante la escolarización, se promueve el desarrollo de habilidades espaciales. Las actividades espaciales implican el desarrollo cognitivo activo de todos los niños.

Aunque no es fácil incluir estos ejercicios y tareas en el día a día, o en el aula escolar, algunas tareas para el desarrollo de la orientación son las siguientes (siguiendo a Gonzato y cols., 2011).

 

- Tareas de orientación estática y de los objetos

Para realizar estas tareas es necesario conocer y comprender el esquema corporal y los diferentes polos de este (izquierda-derecha, arriba-abajo, delante-detrás). También es necesario el manejo correcto del lenguaje para verbalizar la posición del propio cuerpo o el de otra persona.

En los ejercicios de esta categoría se entiende que uno mismo, otra persona, o los objetos con los que se trabaja permanecen inmóviles.

  • Ejercicio 1. Reconocer las partes del cuerpo de uno mismo y de otra persona. Se proporcionan instrucciones para ir señalando o realizando acciones con las diferentes partes del cuerpo. 
  • Ejercicio 2. En este caso es necesario utilizar instrumentos para trabajar con ellos, por ejemplo juguetes pequeños fáciles de manejar, en este caso se propone un coche pequeño y un camión. Los dos objetos anteriores se van cambiando de posición sobre una mesa y se indica al niño que coloque los objetos en diferentes posiciones (por ejemplo, coloca el coche delante del camión).

 

- Plegar y desplegar

En estas tareas es necesario poseer capacidades y conocimientos sobre el aspecto físico de los objetos. Por ejemplo, para realizar un cubo tridimensional es necesario conocer el paralelismo de las aristas que forman las caras, además de conocer las nociones de dimensiones, forma y tamaño.

  • Ejercicio 1. Se ofrece varias figuras planas y se pregunta por cuál de ellas es un cubo. Este ejercicio se puede realizar con aquellas figuras geométricas en tres dimensiones.

 

- Tareas de orientación en espacios reales

Para la realización de estas tareas es necesario que un niño comprenda que se encuentra en un espacio físico, uno mismo, otra persona, o un objeto.

Al igual que en las tareas de orientación estática, es necesario que un niño posea capacidades de lenguaje para poder explorar una ubicación o puntos de referencia, además de poseer capacidades de dibujo básicas para poder dibujar mapas o crear recorridos sobre un mapa o plano. En niños mayores se incluye el aprendizaje y conocimiento del sistema de coordenadas.

  • Ejercicio 1. Sobre un espacio real se pueden realizar tareas de exploración del espacio con movimientos, o sin movimientos, por ejemplo realizando trayectos en un mapa, plano o maqueta. 
  • Ejercicio 2. Para la representación espacial se pueden realizar tareas de interpretación de la información gráfica que se proporciona. Por ejemplo, se pueden localizar objetos en un mapa, leer trayectos, o realizar tareas de interpretación de puntos con el sistema de coordenadas.

- Tareas exploración espacial.

Para realizar estas tareas correctamente es necesario la organización de la información sobre un espacio que se ha recorrido y, así, poder crear representaciones tridimensionales.

  • Ejercicio 1. Durante el trayecto en autobús de una excursión escolar, el maestro puede pedir a los niños que observen las calles y las casas por donde van pasando. Cuando regresan al aula se realiza una maqueta de las calles por las que pasaron previamente.

 

- Interpretación de información gráfica

Este tipo de ejercicios combinan el conocimiento del esquema corporal, la orientación de una persona (a la derecha, a la izquierda,…), y de orientación en un mapa o maqueta (calles, objetos,…).

  • Ejercicio 1. Sobre un mapa con calles y elementos definidos se indican direcciones y trayectos para llegar hasta un punto. Después se realizan preguntas sobre otros elementos en el mapa, o sobre cómo llegar hasta otro punto (trayecto).

 

Referencias

  1. Gonzato, M., Fernández, T., y Godino, J. D., (2011). Tareas para el desarrollo de habilidades de visualización y orientación espacial. Números. Revista de Didáctica de las Matemáticas, 77, 99–117
  2. Gonzato, M., Godino, J. D. (2010). Aspectos históricos, sociales y educativos de la orientación espacial. UNION. Revista Iberoamericana de Educación Matemática, 23, 45-58

 

 

Administrador
Buscador

Contacto

Suscríbete a nuestras novedades

Déjanos tu e-mail y te mantendremos informado...

Software DELSOL se compromete con la privacidad de tus datos

Te explicamos de manera resumida cómo trataremos tus datos personales.

¿Quién es el Responsable del tratamiento de tus datos?

Software del Sol S. A., con NIF número A-11682879 y domicilio en Geolit, P. Tecnológico. C/ Las Villas 9. 23620. Mengíbar (Jaén). Dirección de correo electrónico: info@sdelsol.com.

¿Con qué finalidad tratamos tus datos personales?

Tratamos la información que nos facilitas con el fin de enviarte información, promoción y publicidad relacionada con nuestros productos y servicios por cualquier medio (postal, email o teléfono). Tranquilo, no te abrumaremos con demasiada información.

¿Por cuánto tiempo conservamos tus datos?

Los datos personales que nos proporciones se conservarán hasta la adjudicación de un puesto de trabajo o no solicites la supresión de los mismos.

¿Cuál es la legitimación para el tratamiento de tus datos?

La base legal para el tratamiento de tus datos está basada en el consentimiento que te solicitamos al recabar esos datos y/o en la necesidad de contar con los mismos para cumplir con la finalidad para los que han sido recabados.

¿Comunicaremos tus datos a terceros?

No, a menos que la ley nos obligue.

¿Cuáles son tus derechos cuando nos facilitas tus datos?

Tienes derecho a obtener confirmación sobre si en SOFTWARE DELSOL S.A. estamos tratando tus datos personales, por tanto, tienes derecho a acceder a tus datos personales, rectificar los datos inexactos o solicitar su supresión cuando los datos ya no sean necesarios.

Si quieres conocer con más detalle cómo tratamos tus datos consulta nuestra Política de Privacidad.

© Copyright 2019 | Política de privacidad | Cookies | Desarrollo web: Software DELSOL

InicioContacto
Ajustes de privacidad
Decide qué cookies quieres permitir.
Puedes cambiar estos ajustes en cualquier momento. Sin embargo, esto puede hacer que algunas funciones dejen de estar disponibles.
Este sitio web no podrá:
    Este sitio web podrá:
      INDICE